
En las reuniones internacionales que se celebraron en Doha en 2001, en las que se puso en marcha una nueva “ronda de desarrollo” de negociaciones comerciales, y en la Conferencia Internacional sobre Financiación para el Desarrollo que tuvo lugar en Monterrey (México) en 2002, donde los países de ingreso alto y los países en desarrollo lograron consenso respecto de la responsabilidad compartida para alcanzar los objetivos de desarrollo del milenio, se dieron pasos importantes para forjar una asociación mundial. El consenso requiere que los países en desarrollo mejoren la gestión de gobierno y las políticas orientadas a incrementar el crecimiento económico y reducir la pobreza, y que los países de ingreso alto brinden más y mejor ayuda y permitan un mayor acceso a sus mercados. El total de la ayuda aumentó en el período reciente que finalizó en 2005 y disminuyó el 5% en 2006. No obstante, gran parte del aumento reciente se debió a alivio de la deuda, que no ofrece total adicionalidad si se mide en función del flujo corriente de nuevos recursos para el desarrollo. Debido a la reducción sostenida de los aranceles, en los últimos años el comercio mundial tuvo un carácter menos restrictivo. Sin embargo, los países en desarrollo más pobres afrontaron las barreras arancelarias más elevadas, impuestas principalmente por países desarrollados. En el comercio sur-sur existe un alto grado de protección, que en su mayor parte se aplica a los productos agrícolas.
 |