Click here for search results

Newsletter

Site Tools

Recientes investigaciones sobre los desafíos de la adaptación al cambio climático

Available in: 中文, العربية, English, Français
Crianza de ganado

Recursos

Más investigación del Banco Mundial sobre cambio climático (i)

 

Sitio web del Banco Mundial: Cambio climático (i)

Investigación del Banco Mundial sobre desarrollo rural y urbano sostenible (i)

3 de diciembre de 2007 — Este mes se inician en Bali las negociaciones en torno al cambio climático para el período posterior al año 2012, las cuales deberían ampliar el Protocolo de Kyoto para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI). El Protocolo de Kyoto es un acuerdo internacional que hasta ahora ha sido firmado y ratificado por más de 170 países.

En el período previo a la cumbre de Bali, la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC) publicó nuevos datos acerca de las emisiones totales de gases de efecto invernadero de los 40 países más industrializados. Los datos muestran que las emisiones de estos países alcanzaron niveles sin precedentes en 2005.

Hoy casi nadie pone en duda que los pobres del mundo serán los más afectados por el calentamiento global. En muchos países en desarrollo, se espera que el aumento de las temperaturas y la disminución de las precipitaciones causarán problemas graves, en especial entre los pequeños campesinos y quienes viven cerca de los deltas de grandes ríos.

Para responder a esta situación, el Banco Mundial, por medio de proyectos de conservación y financiamiento generado por la venta de créditos de emisiones de carbono, apoya proyectos de energías renovables y eficiencia en el uso de la energía, nuevas tecnologías de bio-energías y conservación de los bosques.

El Banco realiza asimismo investigaciones rigurosas sobre el cambio climático a fin de orientar sus estrategias operativas y asesorar mejor a los países que recurren a sus servicios.

"El cambio climático es una amenaza de enormes proporciones para muchos de los habitantes más pobres del mundo, quienes suelen tener menos medios para enfrentar las consecuencias”, señaló Martin Ravallion, i director del Grupo de investigación sobre desarrollo i del Banco Mundial. “Sin embargo, todavía tenemos mucho que aprender sobre cómo reducir esa amenaza y ayudar a los pobres a adaptarse a los cambios que se avecinan”.

Un aspecto importante de este programa de investigación es que se concentra en la adaptación al cambio climático, problema que recibe cada vez más atención luego de Kyoto. Para la mayoría de los miembros de la CMNUCC que emiten relativamente poco dióxido de carbono, la adaptación es el reto fundamental que determinará las características de sus políticas para responder al cambio climático.

No existe una solución única para África, región donde habrá millones de personas afectadas

Incluso sin cambio climático, la agricultura africana enfrenta graves desafíos: degradación del suelo, prácticas de riego inadecuadas, migración campo-ciudad, inestabilidad política y estancamiento de las economías, todo lo cual se ve agravado por el lento progreso tecnológico.

Un proyecto de investigación que contó con el respaldo del Fondo para el Medio Ambiente Mundial (FMAM), i el Centro de Política y Economía Ambiental de África (CEEPA, por sus siglas en inglés) i y otros asociados, analizó por primera vez los efectos del cambio climático y la adaptación en 11 países africanos.

Los resultados indican que millones de personas de los países más vulnerables que dependen de la agricultura y sufren de escasez de agua necesitarán información, tecnologías e instituciones que los respalden para adaptarse a un creciente deterioro climático.

Las políticas, sin embargo, deben ajustarse a las dispares necesidades de cada país. Los efectos del cambio climático muestran fuertes variaciones entre los distintos países africanos de manera tal que un enfoque global no es la mejor forma de ayudar a los agricultores a adaptarse.

“Esta investigación muestra que grandes regiones con poco actividad agrícola en África podrían dejar de producir totalmente de aquí al año 2100, mientras que otras prosperarán”, declaró Ariel Dinar, i economista principal del Grupo de investigación sobre desarrollo del Banco Mundial y autor, junto con Robert Mendelsohn de la Universidad de Yale (y consultor del Banco Mundial) y Rashid Hassan y James Benhin de CEEPA, del documento que sintetiza los resultados de la investigación. “Lo que se desprende de estos resultados es que algunos países son más vulnerables que otros y por lo tanto, debemos concentrar la ayuda en quienes más la necesitan”.

Por ejemplo, el 90% de la población de Burkina Faso, una de las naciones más pobres del mundo, se dedica a la agricultura de subsistencia, actividad extremadamente vulnerable a las variaciones en el régimen de precipitaciones.

Para conocer más ejemplos, visite el sitio web de CEEPA. i

 

Principales conclusiones en África:
Los agricultores probablemente cambiarán los cultivos que producen hoy en respuesta a las nuevas condiciones climáticas. A fin de mejorar las alternativas disponibles, la investigación agrónoma debe desarrollar nuevas variedades más adecuadas para resistir temperaturas más altas.

Crianza de ganado

Los agricultores africanos probablemente se dedicarán a la crianza de ganado.

Es probable que los agricultores africanos se desplacen lentamente a la crianza de ganado (en especial cabras y ovejas), actividad que según las futuras condiciones climáticas podría ser más rentable que la producción agrícola. Los pequeños campesinos necesitarán asesoría especializada en ganadería para ayudarles a planificar con antelación.
Los cultivos de secano se verán mucho más afectados por el cambio climático, ya sea en sentido positivo o negativo, que la producción de riego. Donde exista agua e infraestructura, el riego ayudará a los agricultores a adaptarse al aumento en las temperaturas y a la disminución de las precipitaciones.

Los cultivos de secano serán los más afectados en América Latina

Un estudio comparativo entre países realizado en 2007 en América Latina (financiado y administrado por el Banco Mundial) encontró pruebas concluyentes de que la agricultura de la región será vulnerable a los efectos del aumento en las temperaturas, si bien es probable que los impactos difieran de un lugar a otro.

En el peor de los escenarios, las explotaciones agrícolas podrían haber perdido hasta 62% de su valor hacia el año 2100, según el estudio. Pero incluso con aumentos no tan drásticos en las temperaturas, la pérdida de valor podría llegar al menos a 30%. En el escenario más moderado, las pérdidas se calculan en alrededor de 15%.

“Es probable que los productores de secano sean los más afectados por el aumento en las temperaturas”, señaló Robert Mendelsohn, i coautor del estudio junto con Antonio Flavio Dias Avila (Embrapa, Brasil) y S. Niggol Seo (Yale). “Países como Bolivia y Paraguay son susceptibles de sufrir graves daños si el clima se torna extremadamente caluroso y seco”.

Principales conclusiones para América Latina:

Pequeños agricultores en América Latina

Grandes y pequeños agricultores parecen ser vulnerables por igual al calentamiento global.

Los grandes y pequeños agricultores parecen ser vulnerables por igual al calentamiento global.

Dependiendo del cambio climático, los agricultores cambiarán el tipo de explotación, riego, cultivo y ganado. Aquellos situados en lugares templados y húmedos optarán por la producción agrícola, aquellos en lugares secos, por la ganadería y aquellos en lugares calurosos se inclinarán por ambos.

Israel puede aportar su experiencia en zonas calurosas, donde los agricultores suelen cubrir sus cultivos cuando las temperaturas son más elevadas e invertir en sistemas de riego con uso intensivo de capital, medidas que han ayudado a producir en lugares extremadamente calurosos.

bullet brown
Los gobiernos pueden ayudar a través de alternativas tecnológicas como semillas resistentes a sequías y temperaturas altas, las que pueden reducir el daño causado por el calentamiento global. También pueden ayudar a ordenar los recursos hídricos para aumentar la disponibilidad de agua para sistemas de riego de gran valor.

Prepararse para los efectos del aumento del nivel de los mares

Una reciente investigación realizada por el Banco Mundial constató que un aumento de un metro en el nivel del mar tendrá efectos muy marcados en el mundo en desarrollo y posiblemente transformará a unos 56 millones de personas de 84 países en desarrollo en refugiados ambientales.

En cuanto a población, los 10 países/territorios más afectados en el mundo son: Viet Nam, Egipto, Mauritania, Suriname, Guyana, Guinea Francesa, Túnez, Emiratos Árabes Unidos, Bahamas y Benin.

En Viet Nam, se calcula que 10,8% de la población del país se verá desplazada si el nivel del mar aumenta un metro. Los efectos serán muy notorios en los deltas del Río Rojo y el Mekong.

El delta del río Nilo de Egipto sufrirá efectos similares: 10,5% de la población estará en riesgo y 25% del delta quedará bajo el agua.

En Asia meridional, el país más afectado en términos de su territorio será Bangladesh.

Los planes de adaptación al aumento del nivel del mar deben incluir la protección de las líneas costeras y el traslado de la infraestructura vulnerable hacia el interior (alejada de la costa). Si bien el aumento del nivel del mar será gradual, dejará a las zonas costeras de los países más expuestas a inundaciones como resultado del oleaje causado por las tormentas.

“Unos pocos países han comenzado a formular planes de adaptación, pero hasta ahora no son muchos los que han decidido actuar. Esperamos que la información proporcionada en este documento fomente una mayor actividad en este frente”, afirmó Susmita Dasgupta, i Economista principal del Grupo de investigación sobre desarrollo del Banco Mundial y coautor de la investigación junto con Benoit Laplante, Craig Meisner, i David Wheeler i y Jianping Yan.

Veáse la investigación detallada 
i

Qué se juegan los países en las negociaciones sobre cambio climático

Una nueva investigación (que utiliza medidas compuestas extraídas de una base de datos geo-referenciada de indicadores relacionados con el cambio climático global y la energía) aporta información sobre las actitudes que adoptarían los países en los tratados internacionales destinados a regular las emisiones de dióxido de carbono.

El análisis, presentado en el documento de trabajo Nº 4300 sobre investigaciones relativas a políticas de desarrollo del Banco Mundial clasifica a los países según su vulnerabilidad de acuerdo a las siguientes dos dimensiones:

“Vulnerabilidad de origen”, que examina el acceso a combustibles fósiles y energía renovable y la potencial magnitud de las crisis de empleo e ingresos luego de la adopción de alguna forma de impuesto por la emisión de carbono.

“Vulnerabilidad a los efectos” o la propensión a sufrir riesgos relacionados con el clima o el aumento del nivel del mar.

“Nuestros hallazgos sugieren que existe suficiente aglutinación regional para que las estrategias regionales ameriten recibir cierta atención”, comentó Uwe Deichmann, i especialista superior en medio ambiente del Grupo de investigación sobre desarrollo del Banco Mundial y coautor del documento junto con Piet Buys, Craig Meisner, Thao Ton That y David Wheeler. “Por ejemplo, la vulnerabilidad de las personas a los fenómenos climáticos es en general mucho mayor en Asia meridional y oriental que en Oriente Medio y Norte de África”.

Sin embargo, los países de una misma región en ocasiones difieren considerablemente en la manera en que enfrentan un protocolo mundial y existen sólidos argumentos a favor de enfoques que se adapten específicamente a cada país. Lo anterior confirma los hallazgos de los estudios a nivel micro.

Más importante aún, es vital disponer de mecanismos de compensación y subsidios cruzados cuando se negocie con el grupo de países que no están interesados en la creación de un protocolo mundial y a la vez tienen elevados niveles de emisiones de CO2 en la actualidad.

Veáse la investigación detallada i

Incentivos para reducir las emisiones generadas por la deforestación
 Deforestación

Los bosques se destruyen a cambio de apenas una fracción del valor que alcanzarían en los mercados de emisiones de dióxido de carbono si se mantuvieran en pie.

La deforestación, con tasas que llegan a 5% cada decenio, está agotando sostenidamente la riquísima base de recursos de millones de personas cuya subsistencia depende de los bosques. Además, contribuye a alrededor de 20% de las emisiones anuales de CO2 en el mundo y amenaza gravemente la biodiversidad.

Un informe sobre investigaciones relativas a políticas de desarrollo realizado por el Banco Mundial en 2006 y titulado “¿Realidades antagónicas? Expansión agrícola, reducción de la pobreza y medio ambiente en los bosques tropicales”, sostiene que no se están aprovechando los valiosos incentivos al comercio de derechos de emisión de carbono para prevenir la deforestación.

“En países como Brasil, Indonesia y Madagascar, los bosques se destruyen a cambio de apenas una fracción del valor que alcanzarían en los mercados de emisiones de dióxido de carbono si se mantuvieran en pie”, afirmó Kenneth Chomitz del Banco Mundial, autor principal del informe. “El informe examina los obstáculos que impiden el comercio de los derechos de emisión de carbono de los bosques y presenta soluciones factibles de aplicar”.

En Bali, Robert Zoellick, presidente del Banco Mundial, anunciará oficialmente el Forest Carbon Partnership Facility (Fondo para reducir las emisiones de carbono mediante la protección de los bosques), el cual ayudará a prevenir la deforestación entregando compensaciones a los países en desarrollo que reduzcan las emisiones de dióxido de carbono mediante la conservación de sus bosques.

Referencias bibliográficas

Climate Change & Agriculture in Africa: Impact Assessment and Adaptation Strategies, de Ariel Dinar, Rashid Hassan, Robert Mendelsohn, James Benhin y otros. En preparación. Londres: EarthScan.

“Will African Agriculture Survive Climate Change?” Pradeep Kurukulasuriya , Robert Mendelsohn, Rashid Hassan, James Benhin, Temesgen Deressa, Mbaye Diop, Helmy Mohamed Eid, K. Yerfi Fosu, Glwadys Gbetibouo, Suman Jain, Ali Mahamadou, Renneth Mano, Jane Kabubo-Mariara, Samia El-Marsafawy, Ernest Molua, Samiha Ouda, Mathieu Ouedraogo, Isidor Séne, David Maddison, S. Niggol Seo y Ariel Dinar, World Bank Economic Review 20(3):367-388, 2006.

Project: Incorporation of Climate Change to the Strategies of Rural Development: Synthesis of the Latin American Results, de Robert Mendelsohn, Antonio Flavio Dias Avila y S. Niggol Seo, 2007.

"Country Stakes in Climate Negotiations: Two Dimensions of Vulnerability”, Piet Buys, Uwe Deichmann, Craig Meisner, Thao Ton That y David Wheeler. Documento de trabajo Nº 4300 sobre investigaciones relativas a políticas de desarrollo, Banco Mundial, 2007.

“At Loggerheads? Agricultural Expansion, Poverty Reduction and Environment in the Tropical Forests”. Informe sobre investigaciones relativas a las políticas de desarrollo del Banco Mundial, 2006.

 
 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 




Permanent URL for this page: http://go.worldbank.org/YEKMM0JYS0