Click here for search results

Newsletter

Los elevados precios de los alimentos – Una nueva y difícil realidad

Available in: Français, العربية, English
Field of wheat

Recursos

Galería fotográfica

Portal de FAO sobre situación alimentaria mundial

Programa mundial de alimentos de la ONU

Perspectivas economía
mundial 2008: Precios agrícolas

Agricultura para el desarrollo

Actualización 14 de abril de 2008: Nuevo acuerdo sobre política alimentaria apoyado por el Comité para el Desarrollo del Grupo del Banco Mundial y del FMI

  • Zoellick dice que crisis precio alimentos pone en peligro a 100 millones de personas en países pobres
  • El aumento del precio de los alimentos podría significar una “pérdida de siete años” en la lucha contra la pobreza, afirma Zoellick
  • Opciones sobre políticas y respuesta del Banco Mundial

29 de febrero de 2008—En Ciudad de México, protestas masivas por el costo de las tortillas. En Bengala occidental, conflictos por el racionamiento de alimentos. En Senegal, Mauritania y otras partes de África, disturbios por el precio de los cereales. Y en Yemen, los niños realizan marchas públicas para llamar la atención hacia la hambruna infantil.

Esta cadena de situaciones contrasta en lo profundo con la caída en los precios de los alimentos que esperaban los consumidores en las últimas décadas.

El 13 de febrero, la FAO anunció que 36 países se encuentran en crisis como resultado del alza en los precios de los alimentos y requerirán asistencia del exterior. En muchos de estos países, la inseguridad alimentaria se ha visto empeorada por el conflicto, las inundaciones o situaciones climáticas extremas.

El mes pasado, en Davos y en Addis Ababa, Bob Zoellick llamó a la acción para frenar el hambre y la desnutrición en un mundo donde los precios de los alimentos no dejan de subir. "Olvidamos el hambre y la desnutrición en los objetivos del desarrollo del milenio. Esta problemática ha recibido poca atención, pero ante el aumento en los precios de los alimentos y la amenaza que esto representa, no sólo para las personas sino también para la estabilidad política, se ha vuelto urgente otorgarle la atención que realmente requiere”, comentó.

Aunque los titulares noticiosos sobre los elevados precios de los alimentos son un fenómeno relativamente nuevo, el alza más generalizada en los precios de los productos básicos comenzó en 2001. Los grandes cambios estructurales en la economía global, entre los que se cuenta la creciente demanda en China e India, se ven constantemente reflejados en el aumento en los precios de los productos básicos, en especial los metales y la energía.

Precios de los alimentos

Haga clic para agrandar el gráfico (i)

Precios del trigo

Haga clic para agrandar el gráfico (i)

El alza en los precios de los alimentos se genera en respuesta a muchos factores: el mayor precio de la energía y los fertilizantes, una mayor demanda por biocombustibles, en especial en Estados Unidos y la Unión Europea y las sequías en Australia y otros países. La existencia de cereales en el mundo es particularmente baja y los precios del próximo año dependen del éxito de la nueva cosecha en el hemisferio norte.
El precio del trigo (en US$) ha aumentado en 200% y el de los alimentos en general (US$), en 75% desde el cambio de siglo. Reajustarse al tipo de cambio y a la inflación nacional reduce el alza en los precios que enfrentan los países en desarrollo, pero dicho aumento sigue siendo grave para millones de consumidores pobres.

“El alza en los precios de los cereales no se genera por la interrupción del abastecimiento a corto plazo, como lo sería en un caso normal, y el aumento en dicho abastecimiento podría demorar años para llegar a reconstruir las existencias y permitir que bajen los precios”, comentó Don Mitchell, economista principal en el Grupo de perspectivas de desarrollo.



Si se vive con menos de US$1 al día

Imaginemos una familia de bajo ingreso, por ejemplo en Bangladesh, que puede pagar 20 centavos por un kilo de arroz un año y 30 centavos el siguiente. Para los pobres que consumen más en comida de lo que producen el aumento constante en el precio de los alimentos básicos puede resultar devastador. No obstante, algunos pobres ganarán, principalmente quienes produzcan más alimento del que consumen. En este sentido, las políticas deben proteger a los pobres que pierden sin perjudicar a aquéllos que ganan. Espigas de trigo


Yemen, que importa cerca de 2 millones de toneladas métricas de trigo al año, es un ejemplo de cómo el alza de precios puede aumentar la pobreza. Después de un año con una inflación récord, el precio duplicado del trigo y de los productos que de él se derivan podría aumentar la pobreza nacional en 6 puntos porcentuales.

“Si no se toman medidas al respecto, esto podría revertir completamente las ganancias en cuanto a la reducción de la pobreza que vimos en ese país entre 1998 y 2005”, señaló Thirumalai Srinivasan, economista dedicado a Yemen.

Aunque los pobres en zonas urbanas son los más afectados, vale la pena recordar que la mayoría de los habitantes de zonas rurales son compradores más que vendedores de alimentos. Esto muy probablemente podría significar efectos graves para los trabajadores rurales que no poseen tierras y cuyos salarios de subsistencia podrían no aumentar al ritmo del precio de los alimentos.


No se ve ayuda cercana

Es probable que las principales causas del fenómeno del alza de precios, es decir, el elevado costo de la energía y los fertilizantes, la demanda por cultivos de alimentos en la producción de biocombustibles y la baja existencia de alimentos, sigan produciéndose en el corto plazo.

Según las proyecciones, los precios de la energía y los fertilizantes seguirán siendo altos. El precio de los fertilizantes ya ha aumentado 150% en los últimos cinco años. Esto es muy importante, debido a que el costo de un fertilizante representa entre 25% y 30% del costo total de la producción de cereales en Estados Unidos (que abastece 40% de las exportaciones mundiales de cereales).

Campo de maízTambién hay probabilidades de que aumente la demanda por biocombustibles. Una cuarta parte del cultivo de maíz en Estados Unidos (11% del cultivo mundial) se destinó a la producción de biocombustible este año y Estados Unidos provee más de 60% de las exportaciones de maíz en el mundo. Cabe destacar que Estados Unidos, una de más de 20 naciones que requieren el uso de biocombustibles, acaba de duplicar su mandato sobre biocombustibles para antes de 2015.

"El aumento repentino en el uso de biocombustibles empeora aun más las cosas ya que agrega una alta demanda además de los elevados precios y la baja existencia”, señaló Mitchell, “El etanol y el biodiésel que se producen en Estados Unidos y la Unión Europea tampoco parecen cumplir con la promesa 'verde', lo que genera gran polémica sobre el tema”.

Además, el superávit de capacidad de producción es escaso. Las tierras “reservadas” en la Unión Europea, cuyo fin original era mantener bajo el superávit, ya han entrado en producción. Y las tierras para reservas de conservación en Estados Unidos producirían poco, aun suponiendo que se aplicara la legislación que las convierte en tierras productivas.

Las implicaciones para el comercio

No obstante, los alimentos más costosos romperán el balance comercial de relativamente pocos países, debido a que la mayoría se sentirá en gran parte compensada por las ganancias en otras exportaciones de productos básicos. Entre los países más afectados se encuentra Jordania, Egipto, Gambia, Lesotho, Djibouti y Haití.

En cuanto al panorama mundial, el alto precio sostenido de los alimentos hará que los países ricos deseen reducir sus subsidios agrícolas y las perspectivas de una exitosa Ronda Doha podrían mejorar. La política comercial, que alguna vez fue motivada por el superávit de alimentos, enfrenta ahora circunstancias inversas.



Un amplio rango de respuestas

Los gobiernos responden de varias formas, algunas de las cuales ofrecen un alivio inmediato pero presentan un riesgo que empeora el problema en el largo plazo. Suspender las exportaciones para mantener bajos los precios nacionales, por ejemplo, puede afectar gravemente a los productores que suelen ser pobres. Esto reduce además la respuesta en la oferta, necesaria para mantener el crecimiento de la demanda en el futuro.

Aun así, la preocupación por el impacto de los altos precios de los alimentos en los ciudadanos ha tenido como resultado que varios países, incluidos Honduras, India, Indonesia, Moldova, Filipinas y Rusia, implementen controles de precios, subsidios y prohibiciones para la exportación.

“Los gobiernos necesitan tomar medidas específicas, con subsidios directos para los pobres y no para todo el país”, comentó Mitchell. “Las transferencias de ingresos o la asistencia para alimentos de los pobres tendrán mayor eficacia y sostenibilidad que las medidas más generales a nivel nacional”.

De los 36 países que según la FAO están en crisis de seguridad alimentaria, 21 se encuentran en África. En algunos, como es el caso de Lesotho y Swazilandia, la sequía ha afectado la producción; en otros, como Sierra Leona, falta acceso generalizado a alimentos desde los mercados locales debido, por ejemplo, a ingresos muy bajos y precios muy elevados de los alimentos; por último, más de una docena de países, entre los que se cuentan Ghana, Kenya y Chad, experimentan una grave y localizada inseguridad alimentaria.

Gracias a la generosa reposición de recursos de los fondos de la AIF, el Departamento rural y agrícola de la región de África puede aumentar potencialmente su financiamiento para agricultura en África a un elevado nivel de 30% al año por los próximos dos años, según sea la solicitud del cliente. Esto ayudaría a impulsar el crecimiento agrícola, un movimiento que se recomienda en el Informe sobre el desarrollo mundial 2008.

Trabajadores en ÁfricaLa región de África piensa ampliar su apoyo a programas de la Red de seguridad social, aumentando más aún los recursos destinados a programas como “alimentos por trabajo” y “efectivo por trabajo” que se aplican en Etiopía.Vea la galería fotográfica sobre seguridad alimentaria en dicho país. i

El Banco piensa además asistir a los países de África para que traspasen las fronteras nacionales y logren mejores tecnologías (como es el caso del “labrado cero”, que reduce los costos de producción y disminuye las emisiones de gas con efecto invernadero y conserva el suelo) en terreno.

En asociación con el CGIAR y otros, el Banco ayudará a África a invertir más en investigación agrícola, como la que dio buenos resultados en la forma de mandioca resistente a los virus en Uganda y arroz NERICA en África occidental.

Campo de arroz en ÁfricaTambién se realiza trabajo analítico y operativo en otras áreas. Por ejemplo, los proyectos de infraestructura pueden ayudar a reducir los costos del transporte de alimentos hacia los mercados y las pequeñas empresas agroindustriales podrían recibir instrumentos de compensación para abordar las crisis de los precios de los alimentos.

En todas las regiones, el Banco incentivará a los países para que intensifiquen la agricultura en lugar de ampliarla, con el fin de evitar los elevados costos medioambientales. A medida que aumenta la demanda agrícola, los bosques y las áreas de alta biodiversidad se encuentran en mayor riesgo de invasión.

Mientras tanto, la preocupación por los precios de los alimentos sigue creciendo en todo el mundo y el programa mundial de alimentos de Naciones Unidas está sosteniendo conversaciones de emergencia para analizar la posibilidad de racionar la ayuda en alimentos, algo que podría ser necesario si no se materializa más ayuda a corto plazo para abordar el problema.



Fotografías:
Elena Elisseeva, Jiri Vaclavek, Scott Wallace y Ray Witlin.




Permanent URL for this page: http://go.worldbank.org/FOER8PV5M0