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Datos Básicos: Promoción de la igualdad entre los géneros y la autonomía de la mujer

Informe sobre seguimiento mundial 2007: Resolución de los desafíos que plantean la igualdad de género y los Estados frágiles

El motivo por el que este informe llama a prestar atención a la igualdad entre los géneros y la autonomía de la mujer

  • Hay sólidas pruebas de que la igualdad entre los géneros y la autonomía de la mujer constituyen vías para alcanzar otros ODM, a saber: lograr la enseñanza primaria universal, reducir la mortalidad de los niños menores de cinco años, mejorar la salud materna y reducir la probabilidad de contraer el VIH.
  • El aumento de la igualdad entre los géneros lleva a la reducción de la pobreza y promueve el crecimiento directamente a través de la mayor participación de la mujer en la fuerza de trabajo, la productividad y las ganancias, así como también indirectamente a través de los efectos beneficiosos en el bienestar de los niños.

Progresos logrados en los indicadores oficiales del ODM3

La matrícula de las niñas en todos los niveles de escolaridad ha aumentado significativamente; persisten las brechas de género en las tasas de alfabetización.

  • Para el año 2005, 83 países en desarrollo habían alcanzado la meta intermedia del ODM3 de lograr la paridad en las tasas de matrícula primaria y secundaria. La mayor parte de estos países se encuentra en regiones donde la matrícula ha sido tradicionalmente alta —Asia oriental y el Pacífico (EAP), Europa y Asia central (ECA) y América Latina y el Caribe (LAC).
    • La mayoría de los países de Oriente Medio y Norte de África (MENA) habían alcanzado la meta en el año 2005, aunque algunos revelaban desventajas considerables en la matrícula femenina.
    • En África al sur del Sahara (SSA) los resultados han sido diversos; menos de la cuarta parte de los países habían alcanzado las metas relativas a la matrícula para el año 2005, pero algunos habían logrado la paridad (por ejemplo, Botswana, Rwanda y Sudáfrica).
  • Se prevé que nueve de los 14 Estados frágiles para los que se dispone de datos no habrán de alcanzar las metas de matrícula primaria y secundaria.
  • La matrícula femenina terciaria quedó rezagada respecto de la masculina en 63 países (de los 130 para los que se dispone de datos) y fue superior a la masculina en 65 países. Se observó desventaja femenina fundamentalmente en SSA, Asia meridional (SAS) y en los Estados frágiles.
  • La alfabetización básica y los progresos en materia de matrícula escolar con el tiempo han redundado en tasas más altas de alfabetización de los jóvenes (de entre 15 y 24 años de edad), pero persisten las brechas de género. De los casi 137 millones de jóvenes analfabetos del mundo, el 63% era de género femenino (estimaciones de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO). La relación de alfabetización mujeres-hombres fue más baja en SSA, MENA y SAS.
  • El programa inconcluso de educación debe ocuparse de:
    • Los Estados frágiles y los países con pocas probabilidades de alcanzar la meta relativa a la matrícula —de los 22 países con pocas probabilidades de alcanzar la meta aún en el año 2015, 16 se encuentran en SSA, nueve de los cuales son Estados frágiles.
    • Los grupos desfavorecidos y excluidos dentro de los países, que se observan cuando se desglosan las estadísticas por ingresos, etnia, discapacidad y lugar rural o urbano de residencia.
    • Los niveles de matrícula (especialmente secundaria) y no sólo las relaciones de paridad entre los géneros.
    • Las disparidades entre los géneros en la transición de un nivel de educación al siguiente.

Moderado aumento de la proporción de asalariadas en sectores distintos de la agricultura (1990-2005)

  • Este indicador, una medida del grado en que los mercados laborales están abiertos a la participación de las mujeres en los sectores de la industria y los servicios, reveló tan sólo una moderada mejora. Ello es más notable en las regiones que tienen la menor proporción de asalariadas en sectores distintos de la agricultura: SSA (de 20% a 24%), SAS (de 13% a 18%), MENA (de 18% a 20%).
  • En 2005 la proporción de asalariadas en sectores distintos de la agricultura era elevada en ECA (44,5%), LAC (43%) y Asia oriental (39%). En 15 países (fundamentalmente de ECA), las mujeres predominaban en este tipo de trabajo. En Camboya, Honduras y Viet Nam, el crecimiento de las industrias manufactureras orientadas hacia la exportación aumentó la demanda de trabajadoras.

Entre 1990 y 2005 en todas las regiones salvo ECA se elevó la proporción de mujeres que ocupaban cargos en los parlamentos nacionales, aunque ella sigue siendo baja.

  • Si bien la representación de la mujer en los parlamentos casi se duplicó en los países de SSA (donde pasó de 7,7% a 15,1%) y LAC (donde pasó de 8% a 15,5%), y aumentó significativamente en MENA y SAS, ella sigue siendo baja. En ninguna región la proporción media fue de más de 25%, ni en 1990 ni en 2005.
  • Con la aplicación de cuotas, países como Argentina, Costa Rica, Mozambique, Rwanda y Sudáfrica han alcanzado niveles de representación de la mujer en los parlamentos similares a los observados en los países nórdicos. Sin embargo, las reglas sobre cuotas no bastan por sí mismas para asegurar una mayor participación femenina; son fundamentales la aplicación y exigencia de su cumplimiento.
Gender
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Refuerzo del seguimiento de la igualdad entre los géneros y la autonomía de la mujer

  • En el informe se afirma que los indicadores oficiales del ODM3 son insuficientes para seguir los progresos logrados en materia de igualdad entre los géneros y la autonomía de la mujer porque ellos:
    • Sólo captan parcialmente la igualdad entre los géneros y la autonomía en materia de educación, empleo y participación política.
    • No siguen aspectos fundamentales de la igualdad entre los géneros, como los resultados sanitarios y las disparidades en el acceso a los recursos productivos.
    • Son mejores para medir la igualdad entre los géneros —los derechos, recursos y participación de que gozan las mujeres respecto de los hombres— que la autonomía de la mujer.
  • En el informe se propone complementar estos indicadores con otros cinco elaborados a partir de datos ya disponibles:
    • Tasas de terminación de la escuela primaria de niñas y niños
    • Mortalidad de niñas y niños menores de cinco años
    • Porcentaje de mujeres en edad fecunda, y sus parejas, que usan anticonceptivos modernos
    • Porcentaje de niñas (de entre 15 y 19 años de edad) que son madres o están embarazadas de su primer hijo
    • Tasas de participación en la fuerza laboral de mujeres y hombres de entre 20 y 24 y de entre 25 y 49 años de edad.

Ayuda para promover la igualdad entre los géneros

  • Desde la conferencia sobre la mujer, que tuvo lugar en Beijing en 1995, se destinan más recursos al logro de las metas relativas a la igualdad entre los géneros, sobre todo en los sectores sociales. La cuarta parte de la ayuda bilateral por sectores —alrededor de US$5.000 millones anuales— ahora se centra en la igualdad entre los géneros.
  • Sin embargo, a pesar de los firmes compromisos de política asumidos por los donantes respecto de los objetivos de igualdad entre los géneros, la implementación ha sido decepcionante. Las autoevaluaciones del desempeño de nueve organismos donantes indican que existe una brecha entre los dichos y los hechos.
  • Los bancos multilaterales de desarrollo han incorporado sistemas para realizar un seguimiento de los progresos logrados respecto de la integración de las políticas sobre igualdad de género, y éstos han señalado que los avances han sido moderados pero constantes. En los últimos tiempos, el Banco Africano de Desarrollo, el Banco Interamericano de Desarrollo y el Banco Mundial han adoptado planes de acción en materia de género a fin de lograr que sus políticas de integración de estas cuestiones sean más estratégicas y eficaces.
  • Los progresos en los sectores sociales (especialmente en salud y educación) han sido mayores que en los sectores productivos como los de agricultura, infraestructura y desarrollo del sector privado.



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